Qué necesitas saber antes
- Un informe del think tank energético global Ember proyecta una disminución del 7% en la demanda de gas de la UE para 2030, lo que podría convertir la nueva capacidad de gas en activos varados.
- Esto contrasta con las propuestas para expandir la capacidad de importación de GNL en un 54% en el mismo periodo, sugiriendo un inminente exceso de oferta y un riesgo financiero para nuevas inversiones en gas.
- Basado en los Planes Nacionales de Energía y Clima de los Estados Miembros de la UE, el análisis de Ember también indica una disminución adicional a 302 bcm para 2030.
Un informe del think tank energético global Ember proyecta una disminución del 7% en la demanda de gas de la UE para 2030, lo que podría convertir la nueva capacidad de gas en activos varados.
Esta previsión se alinea con la tendencia actual de descenso, ya que la demanda ha caído de 404 millones de metros cúbicos (bcm) en 2021 a 326 bcm en 2023.
Basado en los Planes Nacionales de Energía y Clima de los Estados Miembros de la UE, el análisis de Ember también indica una disminución adicional a 302 bcm para 2030.
Esto contrasta con las propuestas para expandir la capacidad de importación de GNL en un 54% en el mismo periodo, sugiriendo un inminente exceso de oferta y un riesgo financiero para nuevas inversiones en gas.
El informe utiliza los últimos datos de los objetivos nacionales para ofrecer perspectivas sobre el futuro de la demanda de gas y otras tendencias del sector energético hasta 2030.
Con el reciente ciclo de presentación de objetivos nacionales finalizado el mes pasado, el análisis refleja las direcciones estratégicas más actuales de los Estados Miembros de la UE.
El analista de transición eléctrica de Ember, Tomos Harrison, comentó: “Los objetivos nacionales envían una señal clara: la UE está abandonando el gas fósil para siempre. Esta disminución del gas ya está en marcha, y los objetivos de 2030 muestran otra caída importante que se avecina.”
Las fuentes de energía renovable están llamadas a jugar un papel significativo en la mezcla energética de la UE, con los Estados Miembros planeando duplicar la capacidad eólica y solar en los próximos cinco años. Esta trayectoria de crecimiento posiciona a las energías renovables para generar dos tercios de la electricidad de la UE para 2030.
Además, se espera que la tasa de electrificación en el consumo final de energía de la UE aumente del 23% al 30% para 2030.
Este cambio está respaldado por la adopción de tecnologías eléctricas como las bombas de calor, que están reemplazando los electrodomésticos de combustibles fósiles tradicionales.
En relación a estas tendencias energéticas, la Comisión Europea y la Presidencia polaca del Consejo han lanzado recientemente la Task Force de la Unión Energética.
Esta iniciativa estratégica tiene como objetivo mejorar la cooperación en cuestiones críticas de política energética y proporcionar un impulso político para abordar los desafíos en el desarrollo de una Unión Energética cohesiva.