Qué necesitas saber antes
- Durante la celebración de FES Iberia 2025, un evento que reunió a más de 400 profesionales del sector de las energías renovables, Alberto Hernández Suárez, Director General de Energía del Gobierno de las Islas Canarias, hizo un llamado urgente para avanzar en el desarrollo de la energía eólica marina.
- También expresó que el enfoque de la región combina la estabilidad de la red, la protección del medio ambiente y el desarrollo industrial, aspirando a convertir a las Islas Canarias en un modelo de sistemas renovables insulares en Europa.
- Para democratizar el proceso de transición energética, el Gobierno de Canarias ahora exige que al menos un 20% de participación ciudadana esté presente en cada nuevo proyecto de energía renovable.
Durante la celebración de FES Iberia 2025, un evento que reunió a más de 400 profesionales del sector de las energías renovables, Alberto Hernández Suárez, Director General de Energía del Gobierno de las Islas Canarias, hizo un llamado urgente para avanzar en el desarrollo de la energía eólica marina. En la actualidad, se están evaluando más de 25 proyectos en Gran Canaria, una zona que se considera una de las más analizadas de Europa.
Un liderazgo necesario en energías eólicas marinas
Hernández subrayó que “España está perdiendo una oportunidad industrial sin igual en este sector”, refiriéndose a los retrasos en las subastas nacionales de energía eólica marina. En este contexto, destacó que las Islas Canarias poseen recursos eólicos excepcionales, puertos preparados y un alto interés del sector privado.
Actualmente, más de 25 propuestas han sido presentadas en una zona designada del sureste de Gran Canaria. Hernández describió esta área como “la mejor estudiada en España y posiblemente en Europa”, apuntando que “tenemos el mejor recurso eólico de toda Europa en esa zona”.
Desafíos a la vista
- Descarbonización total: Las Islas Canarias se enfrentan al reto de lograr una descarbonización completa con una penetración actual de solo el 20% de energías renovables.
- Infraestructura débil: Aún dependen de plantas de energía convencionales y sistemas eléctricos frágiles y aislados, lo cual complica el avance hacia los objetivos energéticos.
“Este es un gran desafío debido a nuestro limitado territorio y sistemas eléctricos vulnerables,” añadió Hernández. El hecho de que la región aún dependa en gran medida de la energía convencional supone un obstáculo significativo para la transición energética.
Factores institucionales y participación ciudadana
Una de las principales barreras para el avance de las energías renovables en Canarias es la fragmentación institucional. Con tres niveles de gobierno (regional, cabildos e municipios), la coordinación se vuelve extremadamente complicada.
Para democratizar el proceso de transición energética, el Gobierno de Canarias ahora exige que al menos un 20% de participación ciudadana esté presente en cada nuevo proyecto de energía renovable. “Una empresa agrícola lanzó un proyecto bajo esta norma y recaudó un millón de euros en un solo día,” resaltó Hernández. Esta medida se integra en la renovada Ley de Cambio Climático y Transición Energética impulsada por la administración actual.
El director general enfatizó la necesidad de “hacer que la administración se ajuste al ritmo del sector energético,” resaltando que hay una fuerte demanda por parte de los inversores y una estrategia nacional clara en marcha.
Una visión integral para el futuro energético
Hernández se mostró optimista respecto al futuro: “Nuestra meta es hacer que la energía renovable no sea solo un cambio tecnológico, sino un cambio social y territorial, construido con consenso y participación ciudadana”. También expresó que el enfoque de la región combina la estabilidad de la red, la protección del medio ambiente y el desarrollo industrial, aspirando a convertir a las Islas Canarias en un modelo de sistemas renovables insulares en Europa.