Qué necesitas saber antes
- Según las declaraciones de los responsables de Fidelis New Energy, los fondos del CEF se utilizarán para cofinanciar la construcción de un nuevo muelle de 500 metros en el Puerto de Aalborg, el cual servirá a las instalaciones de CO2 de Norne y apoyará varios sitios de almacenamiento de dióxido de carbono en la costa danesa y cerca de ella.
- Se prevé que la planta inicial del centro maneje al menos 15 millones de toneladas de CO2 al año para mediados de la década de 2030, lo que representa más de una cuarta parte de las emisiones anuales de dióxido de carbono de Dinamarca.
- La empresa de infraestructuras energéticas con sede en Dinamarca, Fidelis New Energy, ha formalizado un acuerdo a largo plazo de 30 años con el Puerto de Aalborg para la instalación de una planta receptora de dióxido de carbono (CO2) en Norne.
La empresa de infraestructuras energéticas con sede en Dinamarca, Fidelis New Energy, ha formalizado un acuerdo a largo plazo de 30 años con el Puerto de Aalborg para la instalación de una planta receptora de dióxido de carbono (CO2) en Norne.

El nuevo Centro de Almacenamiento de Carbono de Norne ha recibido un importante apoyo financiero gracias a una subvención del Mecanismo Conectar Europa (CEF) de la UE, que busca acelerar el desarrollo de infraestructuras energéticas estratégicas a nivel transfronterizo.
Este proyecto se ha puesto en marcha tras la finalización de estudios de ingeniería y diseño inicial (FEED), lo que refleja un avance significativo en su planificación.
Según las declaraciones de los responsables de Fidelis New Energy, los fondos del CEF se utilizarán para cofinanciar la construcción de un nuevo muelle de 500 metros en el Puerto de Aalborg, el cual servirá a las instalaciones de CO2 de Norne y apoyará varios sitios de almacenamiento de dióxido de carbono en la costa danesa y cerca de ella. Uno de los objetivos es investigar la utilización industrial del CO2 así como su conversión en combustibles descarbonizados.
El acuerdo para este ambicioso proyecto fue firmado por el puerto y Norne en 2021. La instalación estará equipada con facilidades para recibir CO2 tanto de fuentes nacionales como internacionales, y con tuberías diseñadas para transportar este gas hacia los almacenes subterráneos que existen en el país.
Se prevé que la planta inicial del centro maneje al menos 15 millones de toneladas de CO2 al año para mediados de la década de 2030, lo que representa más de una cuarta parte de las emisiones anuales de dióxido de carbono de Dinamarca.
La instalación de Norne se considera un proyecto que proporcionará una infraestructura de recepción de dióxido de carbono a escala mundial y pretende revitalizar las economías marítimas de Dinamarca y de la Unión Europea. Además, busca apoyar a los países en el cumplimiento de sus objetivos de descarbonización para 2030 y 2050.
“Desde 2021, hemos colaborado estrechamente con el Puerto de Aalborg, la Unión Europea, el Gobierno Danés y otros actores clave. Estamos entusiasmados por esta asociación a largo plazo y anhelamos no solo aumentar la capacidad a más de 15 millones de toneladas por año en el sitio de Norne, sino también atraer nuevos proyectos industriales al puerto que necesiten soluciones de descarbonización”, afirmó Lars Bo Christiansen, presidente de Norne.
El proyecto también ha pasado por evaluaciones ambientales y ecológicas. En noviembre de 2023, Norne fue reconocida como Proyecto de Interés Común (PCI) por la UE, lo que permitió acelerar la evaluación de su impacto ambiental para el oleoducto.
A finales de 2023, Norne y el Puerto de Aalborg anunciaron la creación de la primera planta de Dinamarca para el manejo de dióxido de carbono capturado. Según lo declarado, esta instalación recibirá hasta cuatro millones de toneladas de emisiones de gases de efecto invernadero anualmente a partir de 2026, con el potencial de duplicar esa capacidad en el futuro.
Además, Fidelis New Energy ha planteado que, en 2027, complementará la gran instalación en Aalborg con nuevos sitios en Kalundborg, ampliando así su red de infraestructura para la gestión del CO2.