Qué necesitas saber antes
- La organización recomienda que, para las licitaciones bajo las directrices de ayuda estatal de la UE sobre clima y energía, los países utilicen hasta un 30% de la puntuación total para criterios no económicos en la fase de adjudicación, priorizando los aspectos ecológicos y sociales.
- Estos criterios, que forman parte de la Ley de Industria de Cero Emisiones, priorizan los impactos ecológicos y sociales de los proyectos de energía renovable, afectando las fases tanto de pre-calificación como de adjudicación en las licitaciones.
- En el caso de las licitaciones para energía eólica marina, WWF aconseja a los Estados miembros colaborar a nivel de cuenca marina para establecer un conjunto común de criterios no económicos, permitiendo flexibilidad según las características específicas de cada instalación.
El sector de la energía renovable en Europa está viviendo una transformación notable, ya que los gobiernos ahora utilizan licitaciones para asignar nuevos desarrollos de proyectos, centrándose especialmente en criterios no económicos.
Estos criterios, que forman parte de la Ley de Industria de Cero Emisiones, priorizan los impactos ecológicos y sociales de los proyectos de energía renovable, afectando las fases tanto de pre-calificación como de adjudicación en las licitaciones.
El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) ha publicado un documento de posición que detalla cómo los Estados miembros pueden optimizar la implementación de estos criterios no económicos en las subastas de energía renovable.
La organización recomienda que, para las licitaciones bajo las directrices de ayuda estatal de la UE sobre clima y energía, los países utilicen hasta un 30% de la puntuación total para criterios no económicos en la fase de adjudicación, priorizando los aspectos ecológicos y sociales. Para subastas que no reciban apoyo financiero público, se aconseja superar este umbral.
WWF subraya la importancia de que los criterios no económicos sean medibles y evaluables, incentivando resultados óptimos como la reducción del daño ecológico y la promoción de la participación comunitaria.
Entre las recomendaciones de política del WWF se incluye la utilización de criterios ecológicos y sociales como umbrales de pre-calificación, asegurando que todos los licitadores cumplan con ciertos estándares. Estos criterios deben ser cuantificables y fomentar logros elevados como la protección de ecosistemas y la implicación de las comunidades locales.
Además, se solicita un monitoreo de los impactos ambientales y sociales, designando autoridades competentes para supervisar la implementación de las medidas comprometidas y establecer sanciones por incumplimiento.
En el caso de las licitaciones para energía eólica marina, WWF aconseja a los Estados miembros colaborar a nivel de cuenca marina para establecer un conjunto común de criterios no económicos, permitiendo flexibilidad según las características específicas de cada instalación.
Los criterios deben abarcar el ciclo completo del proyecto y exigir una contribución neta positiva a la biodiversidad, alineándose con el Acta de Implementación de la UE sobre criterios no económicos.
El documento también enfatiza la necesidad de incluir criterios sociales en las licitaciones, garantizando la protección de los derechos humanos y de los pueblos indígenas, así como fomentando la participación de las comunidades locales. Estos criterios deberían alentar la competitividad regional promoviendo cadenas de suministro cortas y el empleo local.
WWF insta a la Comisión Europea a integrar criterios sociales en el próximo Paquete de Energía Ciudadana para incentivar de manera sistemática la aplicación de criterios efectivos en las licitaciones.