Qué necesitas saber antes
- Los problemas estructurales de la economía iraní Assadi resalta que “décadas de tensiones políticas con Occidente, las sanciones resultantes, la falta de inversión en la industria petrolera y el monopolio del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria” son obstáculos que impiden el control eficiente de precios y producción.
- A medida que la población enfrenta condiciones de vida cada vez más difíciles, muchos se preguntan si el gobierno está simplemente buscando una excusa para reducir el déficit presupuestario sin abordar los problemas que realmente afectan a la sociedad.
- La última vez que se produjo un aumento significativo en el precio del combustible, en 2019, esto provocó protestas masivas que fueron reprimidas violentamente, con denuncias de cientos de muertes.
Desde el 6 de diciembre, los conductores en Irán tendrán que afrontar un aumento en el precio del combustible si superan los 160 litros mensuales. Esto incrementará los costos en las gasolineras del país.
Los precios actuales son notablemente bajos gracias a los subsidios, haciendo de Irán el país con gasolina más barata del mundo. Con la cuarta mayor reserva de petróleo y la segunda de gas natural, se espera que continuar así sea insostenible.
A continuación, se detallan las nuevas tarifas:
- Primeros 60 litros: 15,000 riales por litro.
- Próximos 100 litros: 30,000 riales por litro.
- Litros adicionales: 50,000 riales por litro.
Según Jamshid Assadi, un experto en la economía iraní, el aumento de precios es “objetivamente comprensible”. Los costos de producción son 20 veces más altos que el precio fijado por el estado, lo que fomenta un consumo interno excesivo y el contrabando de combustible. Este último se realiza especialmente hacia Afganistán y Pakistán, donde el precio de la gasolina es notablemente más elevado.
Los problemas estructurales de la economía iraní
Assadi resalta que “décadas de tensiones políticas con Occidente, las sanciones resultantes, la falta de inversión en la industria petrolera y el monopolio del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria” son obstáculos que impiden el control eficiente de precios y producción. El incremento de precios es solo un parche que el gobierno utiliza para evitar enfrentar problemas estructurales más profundos.
En términos de descontento social, el aumento de precios de la gasolina ha sido conocido como la “madre de toda inflación”. Cada subida del precio del combustible se traduce inmediatamente en un incremento de los costos de transporte y producción, lo que genera un efecto dominó sobre todos los precios.
La última vez que se produjo un aumento significativo en el precio del combustible, en 2019, esto provocó protestas masivas que fueron reprimidas violentamente, con denuncias de cientos de muertes. Aunque este nuevo aumento se implementa en etapas, la posibilidad de protestas masivas no se puede descartar, especialmente en un contexto de inflación superior al 40% y creciente pobreza.
Fatemeh Mohajerani, portavoz del gobierno, declaró que el objetivo es “garantizar precios de combustible justos y prevenir el despilfarro de los recursos estatales”. Aseguró que más del 80% de los usuarios de tarjetas de combustible personales no notarán cambios significativos en sus cuotas.
Escenarios inciertos ante el descontento
Ante el aumento de precios, Omid Shokri, experto en políticas energéticas, se muestra escéptico sobre la capacidad del gobierno para controlar el contrabando de combustible. “La gestión débil, la falta de sistemas de monitoreo y la corrupción rampante son obstáculos insalvables”, afirma Shokri, quien también destaca lo ineficaz de las medidas adoptadas.
A medida que la población enfrenta condiciones de vida cada vez más difíciles, muchos se preguntan si el gobierno está simplemente buscando una excusa para reducir el déficit presupuestario sin abordar los problemas que realmente afectan a la sociedad.