Qué necesitas saber antes
- Por su parte, instituciones como Vanguard y la Reserva Federal de Atlanta han incrementado sus expectativas de inflación y reducido las previsiones de crecimiento, siendo el rastreador del PIB de la Fed revisado de un 3% en marzo a solo un 1,6% recientemente.
- Las publicaciones del orador han generado millones de vistas y, al menos a corto plazo, su consejo de inversión podría haber resultado beneficioso, ya que apostar contra las afirmaciones de Trump sobre Irán esta semana habría sido lucrativo, por ejemplo, apostando a que los precios del petróleo subirían o acortando el mercado estadounidense.
- Esto provocó que aproximadamente 1 billón de dólares de las ganancias matutinas se evaporara, resultando en un cambio total de 3 billones de dólares en pocas horas, todo desencadenado por un post en redes sociales rápidamente contradicho por Irán.
Desde que el presidente Donald Trump inició una guerra contra Irán a finales de febrero, la economía estadounidense ha experimentado una serie de impactos significativos. Los precios de la gasolina han aumentado casi un 40%, superando los 4 dólares por galón. El petróleo Brent, que representa el crudo físico que compran las refinerías, alcanzó esta semana los 141 dólares por barril, el nivel más alto desde la crisis financiera de 2008. Por su parte, instituciones como Vanguard y la Reserva Federal de Atlanta han incrementado sus expectativas de inflación y reducido las previsiones de crecimiento, siendo el rastreador del PIB de la Fed revisado de un 3% en marzo a solo un 1,6% recientemente.
Este contexto económico ha tenido efectos profundos, aunque no ha acaparado los titulares de manera tan evidente como lo ha hecho la bolsa de valores. La volatilidad ha aumentado, y las declaraciones presidenciales han llegado a influenciar billones en valor de mercado, lo que podría reflejar una novedad: el mercado en sí mismo como un frente de guerra.
Impacto del Mensaje Presidencial
Los eventos del 23 de marzo son ilustrativos. A las 7 a.m., Trump publicó en Truth Social que había “conversaciones muy buenas y productivas” con Irán que conllevaban una “resolución total de nuestras hostilidades”. En cuestión de minutos, el S&P 500 subió un 2,6%, añadiendo alrededor de 2 billones de dólares en capitalización de mercado. El precio del petróleo se desplomó y el Dow parecía abrir con 900 puntos de ventaja.
Sin embargo, a las 8 a.m., el ministerio de Exteriores iraní desmintió las afirmaciones de Trump, llamándolas “guerra psicológica” y asegurando que no había habido ningún contacto, ya sea directo o indirecto, con el presidente. Esto provocó que aproximadamente 1 billón de dólares de las ganancias matutinas se evaporara, resultando en un cambio total de 3 billones de dólares en pocas horas, todo desencadenado por un post en redes sociales rápidamente contradicho por Irán. Es probable que el volumen de operaciones algorítmicas en el mercado estadounidense amplificara estas dinámicas, dado que los programas que operan según análisis de sentimientos constituyen una parte significativa del volumen total.
Desarrollo de la Guerra Informativa
Esta semana, los funcionarios iraníes intensificaron la situación utilizando las redes sociales para burlarse de Trump. El presidente del parlamento iraní, Mohammad-Bagher Ghalibaf, aconsejó a los inversores estadounidenses sobre cómo interpretar las noticias, sugiriendo que: “La ‘noticia’ premercado a menudo es solo una configuración para la toma de beneficios”, añadiendo que “si lo inflan, vendan en corto. Si lo hunden, inviertan”.
La guerra de información ha escalado aún más. El jueves, Ghalibaf lanzó una encuesta preguntando si debería mencionar a ciertos banqueros y fondos de cobertura que él sostiene que están lucrando con la política de guerra, desafiando abiertamente a conocidos como Bill Ackman, a quien apoda “pretendiente” en círculos financieros.
No obstante, esto no solo se trata de bromas. Las publicaciones del orador han generado millones de vistas y, al menos a corto plazo, su consejo de inversión podría haber resultado beneficioso, ya que apostar contra las afirmaciones de Trump sobre Irán esta semana habría sido lucrativo, por ejemplo, apostando a que los precios del petróleo subirían o acortando el mercado estadounidense.
Credibilidad y Riesgos
En este contexto, la vulnerabilidad que Ghalibaf se burla y explota es la credibilidad de Trump. Medios de comunicación destacados han afirmado rápidamente que sus afirmaciones sobre negociaciones con Irán son falsas en su totalidad o en parte. El Wall Street Journal fue el primero en informar que lo que Trump describía como “conversaciones muy buenas y productivas” eran en realidad mensajes preliminares sin contacto directo entre EE.UU. e Irán.
También se reveló que varias agencias de inteligencia de EE.UU. consideran que Irán “no está dispuesto a participar en negociaciones sustanciales” y que ambos países “no están en negociaciones sobre términos de un alto el fuego o sobre el final de la guerra”.
El fenómeno observado es notable. “Se puede anunciar la paz, pero si no se concreta, el efecto será el contrario”, explicó Igor Pejic, un experto en dinámicas de mercado modernas. “Lo que estamos viendo es un ciclo clásico de volatilidad en tiempos de guerra amplificado por señales presidenciales en tiempo real”. Sin embargo, el riesgo radica en que “los mercados se conviertan en un ‘comercio de Trump’ en lugar de un comercio fundamentado, aumentando la volatilidad y creando confusión.”
Además, la “optimismo prematuro” (como las afirmaciones previas de que las negociaciones estaban “muy completas”) puede cultivar cinismo y desconfianza, lo que provocaría que los inversores empiecen a descartar declaraciones oficiales, retrasando la recuperación real de precios cuando lleguen las verdaderas noticias.
En resumen, aunque la integridad del mercado no se ha roto, el ratio de señal-ruido está deteriorándose, con implicaciones significativas para la inversión y el análisis de mercado en el futuro.