Qué necesitas saber antes
- El 21 de marzo, Trump advirtió que si Irán no reabría rápidamente el estrecho de Ormuz, las plantas de energía iraníes serían destruidas.
- El reciente conflicto entre Estados Unidos e Irán ha estado marcado por una serie de plazos y amenazas que han generado inquietud en el ámbito internacional.
- Mojtaba Ferdousi Pour, representante de Irán, expresó que ya no confían en la administración Trump tras los bombardeos sufridos en rondas de negociación anteriores.
El reciente conflicto entre Estados Unidos e Irán ha estado marcado por una serie de plazos y amenazas que han generado inquietud en el ámbito internacional. El presidente Donald Trump ha pospuesto en varias ocasiones los plazos establecidos para que Irán alcance un acuerdo, llegando a realizar declaraciones alarmantes como: “una civilización entera morirá esta noche, nunca volverá”. Este último aviso llegó justo antes de un nuevo plazo que había fijado.
Trump ha mostrado un patrón de anuncios contradictorios. Mientras hablaba de amenazas severas, también proclamaba que las negociaciones avanzaban positivamente, lo que generó confusión sobre la dirección de las conversaciones. En su publicación previa al último plazo, mencionó que los nuevos líderes iraníes podían ser más razonables, sugiriendo la posibilidad de un desenlace “revolucionariamente maravilloso”.
Funcionarios diplomáticos han indicado que los esfuerzos para negociar continuaban, pero el desenlace de estas conversaciones antes del plazo indicado seguía siendo incierto. En su amenaza más reciente, el presidente sugirió la destrucción de la infraestructura clave iraní: “No tendrán puentes, no tendrán plantas de energía, no tendrán nada”.
Un ultimátum sobre el estrecho de Ormuz
- El 21 de marzo, Trump advirtió que si Irán no reabría rápidamente el estrecho de Ormuz, las plantas de energía iraníes serían destruidas.
- Antes de que expirasen las 48 horas, Trump publicó que había recibido noticias optimistas sobre las conversaciones entre ambas naciones.
- Instruyó al Pentágono para que suspendiera cualquier acción militar por cinco días adicionales.
Aumento de las amenazas
El 26 de marzo, Trump reafirmó sus advertencias, sugiriendo que si Irán no tomaba en serio las negociaciones, las consecuencias serían graves. Sin embargo, unas horas más tarde, extendió el plazo por otros diez días, afirmando que las negociaciones estaban “yendo muy bien”. Sin embargo, a medida que se acercaba el nuevo plazo, el aire de preocupación se hacía más palpable.
Respuesta internacional y situación actual
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha recordado a EE.UU. que los ataques a infraestructuras civiles están prohibidos por el derecho internacional, pero Trump se mostró desinteresado ante posibles repercusiones legales por este tipo de acciones.
Con el plazo del martes habiendo llegado, los análisis sobre el futuro de la diplomacia con Irán se tornan más graves. Mojtaba Ferdousi Pour, representante de Irán, expresó que ya no confían en la administración Trump tras los bombardeos sufridos en rondas de negociación anteriores. “Sólo aceptaremos el fin de la guerra con garantías de que no seremos atacados nuevamente”, subrayó.