Qué necesitas saber antes
- La combinación de fallos condujo a un desequilibrio de potencia del que no se pudo recuperar a tiempo, aislando a la península ibérica y generando un aumento en la tensión y una caída repentina de la frecuencia.
- Aunque se reconoce que el sistema eléctrico ha cambiado, la responsabilidad no recae directamente en las fuentes de energía renovable, sino en la evolución de la tecnología que gestiona la entrega de energía.
- Se transmite a través de ondas que se propagan a la velocidad de la luz, lo que crea la necesidad de un equilibrio inmediato entre generación y consumo.
El 28 de abril, un apagón inesperado afectó a varias regiones de España y Portugal, dejando a muchos ciudadanos sin suministro eléctrico durante horas. Esta situación tuvo repercusiones significativas, paralizando casi toda actividad, y creando momentos difíciles para personas vulnerables o en situaciones críticas.
Impacto y diagnóstico del apagón
El informe preliminar publicado el 17 de junio por el gobierno proporciona una cronología del evento y señala la serie de fallos que llevaron a esta desconexión generalizada. Aunque no asigna responsabilidades, ofrece puntos de mejora para un sistema eléctrico en constante evolución.
La naturaleza de la electricidad
La electricidad, a menudo considerada como un recurso fácil de entender, tiene una naturaleza compleja que no siempre es evidente. A continuación, se describen algunas de sus características fundamentales:
- Movimiento de electrones: La electricidad no se compone de moléculas que fluyen, sino de electrones que vibran.
- Onda electromagnética: Se transmite a través de ondas que se propagan a la velocidad de la luz, lo que crea la necesidad de un equilibrio inmediato entre generación y consumo.
- Almacenamiento limitado: No es posible acumular electricidad en intervalos intermedios, lo que complica su gestión.
La red interconectada
Cuantas más fuentes de energía y consumidores se integren en la red, más sencillo será mantener el equilibrio entre la oferta y la demanda.
Las interconexiones permiten:
- Aumentar la reserva y la seguridad del sistema.
- Ampliar el mercado eléctrico, facilitando la integración de energías renovables.
- Reducir los costos asociados a su producción.
Además, las redes de distribución mejoran su seguridad con un diseño mallado que ayuda a afrontar fallos de manera más efectiva.
Operación del sistema eléctrico
En España, la Red Eléctrica es la responsable de supervisar el funcionamiento del sistema eléctrico, asegurando que opere dentro de límites seguros para implementar adjustes en caso de incidencias. Para ello, supervisa tres parámetros cruciales:
- Tensión: La red debe mantenerse a niveles específicos para asegurar la estabilidad.
- Intensidad: Se monitorean las corrientes para evitar sobrecargas tanto en condiciones normales como durante fallos.
- Frecuencia: Un parámetro clave que debe ser gestionado por todos los generadores interconectados.
Posibles causas del incidente
Los incidentes en el sistema eléctrico suelen ser el resultado de múltiples circunstancias. En este caso, se sugiere que una elevada tensión en la zona sur-suroeste provocó la desconexión de generación, desencadenando un efecto dominó que culminó en el colapso del sistema.
La combinación de fallos condujo a un desequilibrio de potencia del que no se pudo recuperar a tiempo, aislando a la península ibérica y generando un aumento en la tensión y una caída repentina de la frecuencia.
Descarbonización y retos
El movimiento hacia energías renovables ha sido cuestionado como posible causa del apagón. Aunque se reconoce que el sistema eléctrico ha cambiado, la responsabilidad no recae directamente en las fuentes de energía renovable, sino en la evolución de la tecnología que gestiona la entrega de energía.
La transición a fuentes renovables requiere una actualización en los principios de control y las normas técnicas que regulan la conexión a la red.
Mejoras necesarias en la seguridad del sistema
El análisis de este incidente sugiere la necesidad de actualizar equipamientos y métodos de control para adaptarse a la transición energética. Algunas recomendaciones son:
- Control de tensión: Mantener un perfil de tensiones seguro requiere la colaboración de todos los actores del sistema.
- Control de sobrecargas: Involucrar tanto a la demanda como a la generación renovable en la gestión de la seguridad puede ayudar a prevenir congestiones.
- Equilibrio en frecuencia: Es necesario gestionar activamente la reserva móvil para responder rápidamente a variaciones de frecuencia.
Con el enfoque adecuado, el sistema eléctrico puede adaptarse y ser más resiliente frente a futuros incidentes, asegurando la continuidad del suministro en el proceso de transición energética.
Juan Temboury Molina es ingeniero eléctrico y fue director en Red Eléctrica de España.