Qué necesitas saber antes
- Las compañías eléctricas experimentaron caídas significativas en la Bolsa este lunes tras la propuesta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que sugiere una tasa de retribución financiera para el nuevo marco de redes de distribución y transporte eléctrico entre 2026 y 2031, inferior a lo que esperaba el sector.
- Asimismo, expertos de Caixabank advierten que sin ajustes en la retribución financiera, existe el “riesgo real” de que la inversión no cumpla con los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), especialmente en el caso de las distribuidoras que podrían optar por invertir en el extranjero.
- En este primer escenario, el aumento de la tasa de retribución del 5,58% al 6,46% generaría un incremento anual estimado de unos 297 millones de euros en la retribución conjunta de transporte y distribución, representando un 0,8% del total de costes del sistema eléctrico.
Las compañías eléctricas experimentaron caídas significativas en la Bolsa este lunes tras la propuesta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que sugiere una tasa de retribución financiera para el nuevo marco de redes de distribución y transporte eléctrico entre 2026 y 2031, inferior a lo que esperaba el sector.
El organismo que lidera Cani Fernández presentó la semana pasada su propuesta en audiencia pública, abierta hasta el 4 de agosto. En ella, se plantea una tasa de retribución del 6,46% para los próximos seis años, un aumento respecto al 5,58%, aunque muy por debajo del 7-7,5% que las eléctricas habían solicitado.
Con esto, a las 12:34 horas, Endesa se posicionó como el valor más afectado del Ibex 35, cayendo un 2,26% hasta alcanzar los 26,44 euros por acción.
Otras compañías también sufrieron pérdidas notables, como Redeia, que vio una disminución del 1,29% para ubicarse en 17,54 euros por título, Naturgy, que descendió un 1,09% hasta los 27,22 euros, e Iberdrola, que perdió el 0,91%, quedándose en 15,755 euros.
De acuerdo con las principales entidades de inversión, la propuesta de la CNMC no proporciona incentivos suficientes para aumentar las inversiones en un momento crucial para satisfacer la creciente demanda eléctrica. También se constató que, con esa tasa, España podría quedarse detrás de otros países europeos, abogando por mejoras durante la fase de audiencia pública.
Un informe de Banco Sabadell calificó la situación como “negativa, sobre todo para las empresas con mayor exposición al negocio regulado doméstico, como Redeia, que supondría el 81% de su EBITDA estimado para 2025, y Endesa, que tendría un 36%”. Sin embargo, los analistas sugieren que la tasa final de retribución financiera aún podría mejorar tras el período de alegaciones, con estimaciones hacia un 6,8%-7%.
El impacto en la valoración de empresas, según este análisis, podría ser de un -12% en Endesa y un -5% en Redeia.
Sobre la retribución de las redes
Analistas de Goldman Sachs creen que “la determinación final probablemente mostrará mejoras debido a la necesidad estructural de modernizar las redes eléctricas en España”. También mencionan que estas mejoras pueden incluir una rentabilidad más alta y la eliminación del desfase de dos años entre las inversiones y los flujos de caja.
Por su parte, JP Morgan considera “realista” esperar una rentabilidad del 6,8% en el próximo periodo regulatorio, aunque puede que este escenario sea más optimista que lo previsto.
Comparaciones con otros países
Los analistas de UBS resaltan que la propuesta de la CNMC, al considerar un 2% de inflación, equivale a una tasa real del 4,46%, lo que sería inferior a la de naciones como Reino Unido (4,49-4,7%) o Italia (5,5-6,2%). Esto podría disminuir el atractivo del mercado español.
Asimismo, expertos de Caixabank advierten que sin ajustes en la retribución financiera, existe el “riesgo real” de que la inversión no cumpla con los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), especialmente en el caso de las distribuidoras que podrían optar por invertir en el extranjero.
Escenarios propuestos
El regulador ha planteado dos escenarios en su documento. El primero mantiene la base regulatoria de activos constante, lo que implicaría un volumen de inversiones similar a la amortización de activos. Esto llevaría a unas inversiones en transporte de aproximadamente 2.933 millones de euros y en distribución de 9.961 millones entre 2026 y 2031.
En este primer escenario, el aumento de la tasa de retribución del 5,58% al 6,46% generaría un incremento anual estimado de unos 297 millones de euros en la retribución conjunta de transporte y distribución, representando un 0,8% del total de costes del sistema eléctrico. Esto se traduciría en un incremento de 426,8 millones para el transporte y 1.355,34 millones para las distribuidoras durante el período mencionado.
El segundo escenario considera las inversiones realizadas y los planes de inversión presentados al organismo, alineados con el PNIEC, que contempla 308.000 millones de euros entre 2021 y 2030, donde un 17% se destinaría a redes.
Bajo este escenario, el regulador estima que la inversión anual en redes sería de 4.255 millones de euros, duplicando las inversiones entre 2018 y 2023. Además, se preverían retribuciones para el transporte eléctrico de 6.557 millones y para la distribución de 18.973 millones.
En este segundo escenario, un aumento de la tasa de retribución del 5,58% al 6,46% podría resultar en un incremento estimado de 301 millones de euros en 2026, ascendiendo a 408 millones en 2031, representando un 0,9% del total de los costes anuales del sistema eléctrico, conforme a la propuesta de la CNMC.
La repercusión económica de este incremento sería de alrededor de 506,98 millones de euros para el transporte y 1.546,16 millones para la distribución a lo largo del periodo 2026-2031.