Qué necesitas saber antes
- Las crecientes tensiones entre Israel e Irán generan inquietudes en China, debido a un posible impacto en sus importaciones de energía y en la seguridad de sus cadenas de suministro, especialmente en lo que concierne al tránsito de crudo por el Estrecho de Ormuz, una vía crucial para el comercio global de hidrocarburos.
- Asimismo, recordó que episodios recientes de violencia en el Mar Rojo, incluidos ataques por parte de los rebeldes hutíes de Yemen, ya tuvieron repercusiones en el transporte de mercancías hacia y desde el país asiático, lo que sugiere que podrían ocurrir efectos similares si la situación en el Golfo Pérsico se deteriora.
- El director del Centro de Estudios sobre Oriente Medio de la Universidad Fudan de Shanghái, Sun Degang, menciona que “el mayor impacto del conflicto para China podría estar en las importaciones de energía y la seguridad de las cadenas de suministro”.
Las crecientes tensiones entre Israel e Irán generan inquietudes en China, debido a un posible impacto en sus importaciones de energía y en la seguridad de sus cadenas de suministro, especialmente en lo que concierne al tránsito de crudo por el Estrecho de Ormuz, una vía crucial para el comercio global de hidrocarburos.
El Estrecho de Ormuz, en proximidad a Irán, representa alrededor del 20% del petróleo y gas que se transporta por mar a nivel mundial.
Arabia Saudí, Irán, Irak y Emiratos Árabes Unidos, que se encuentran entre los principales proveedores de crudo para China, envían gran parte de sus cargamentos a través de esta ruta estratégica.
El director del Centro de Estudios sobre Oriente Medio de la Universidad Fudan de Shanghái, Sun Degang, menciona que “el mayor impacto del conflicto para China podría estar en las importaciones de energía y la seguridad de las cadenas de suministro”.
El suministro de petróleo a China
Sun advierte que incidentes como ataques a buques o bloqueos parciales en la zona podrían afectar directamente los intereses comerciales de China.
Asimismo, recordó que episodios recientes de violencia en el Mar Rojo, incluidos ataques por parte de los rebeldes hutíes de Yemen, ya tuvieron repercusiones en el transporte de mercancías hacia y desde el país asiático, lo que sugiere que podrían ocurrir efectos similares si la situación en el Golfo Pérsico se deteriora.
El vicepresidente de mercados petroleros de Rystad Energy, Janiv Shah, alertó recientemente que “el posible cierre del estrecho de Ormuz llevaría a los mercados petroleros hacia un fuerte desabastecimiento”.
Según Shah, un potencial bloqueo llevaría a los mercados a “territorio desconocido”, siendo Asia la región que sufriría las consecuencias más severas.
Dependencia moderada de Irán
En caso de que el conflicto afectara exclusivamente a Irán y su producción de petróleo, cuantificar su impacto sobre la economía china sería más complicado.
Debido a las sanciones estadounidenses contra Teherán, las exportaciones de crudo iraní hacia China se realizan a través de terceros países, lo que dificulta conocer la cantidad exacta de petróleo que consume el gigante asiático del país persa.
No obstante, información de la prensa china sugiere que el petróleo iraní constituye cerca del 10% del total importado por China.
En efecto, ambos países firmaron un acuerdo de cooperación económica en 2021 que prevé una inversión china de aproximadamente 400.000 millones de dólares en los sectores iraníes de energía e infraestructuras.
A cambio, Teherán, un destacado productor de hidrocarburos a nivel mundial, garantiza a Pekín un suministro constante de petróleo y gas a precios competitivos.