Qué necesitas saber antes
- Impacto de la fallas en el sistema La desconexión de cuatro líneas de transmisión de alta tensión (220 kV) resultó en la pérdida de aproximadamente 3,000 MW de carga, lo que representa cerca del 15% de la demanda total de electricidad del país.
- En cuanto a la generación distribuida, aunque es poco probable que se adopten modelos similares al de Brasil, Farina sugiere que las medidas del lado de la demanda como la instalación de medidores inteligentes en áreas de alto consumo son cruciales.
- Medidas a corto plazo frente a soluciones estructurales Con la falta de inversiones a largo plazo, los operadores del sistema han recurrido a soluciones temporales, como la instalación de sistemas de almacenamiento de energía.
Un nuevo apagón en el AMBA
Casi un millón de personas en la zona metropolitana de Buenos Aires se quedaron sin electricidad debido a una falla técnica en la subestación de Morón, gestionada por Edenor. Este incidente destaca deficiencias profundas en la planificación del sistema eléctrico y la urgencia de realizar inversiones estructurales que se han pospuesto durante años.
Impacto de la fallas en el sistema
La desconexión de cuatro líneas de transmisión de alta tensión (220 kV) resultó en la pérdida de aproximadamente 3,000 MW de carga, lo que representa cerca del 15% de la demanda total de electricidad del país. Los sistemas de desconexión automática se activaron, forzando a varias plantas de energía a desconectarse y afectando la red de distribución de Edesur.
Inversión y planificación necesaria
Paulo Farina, exsecretario de Energía Eléctrica, considera que la situación actual es consecuencia de una planificación a largo plazo inadecuada. A continuación, sus observaciones más relevantes:
- Edenor y Edesur deberían realizar inversiones significativas en infraestructuras.
- Se necesitan más subestaciones transformadoras para estabilizar la red.
- Los proyectos de transmisión de 500 kV han sido postergados injustificadamente.
- El sistema de anillo de Buenos Aires es frágil y susceptible a olas de calor.
- Las inversiones necesarias tardarían al menos tres años en ejecutarse.
Medidas a corto plazo frente a soluciones estructurales
Con la falta de inversiones a largo plazo, los operadores del sistema han recurrido a soluciones temporales, como la instalación de sistemas de almacenamiento de energía. Se han adjudicado 713 MW de capacidad de batería bajo el programa AlmaGBA para mitigar picos de demanda.
Farina explica que la velocidad fue priorizada y se busca cargar las baterías en periodos de baja demanda y descargarlas durante picos, aunque admite que esto sigue siendo una solución transitoria.
La importancia de una estrategia clara
La administración actual ha decidido no financiar completamente las inversiones mediante tarifas, lo que obliga a las empresas a recuperar costos a lo largo de más de cinco años. Esto busca evitar que los usuarios finales enfrenten tarifas excesivas cuando se eliminen las subvenciones.
A diferencia de apagones recientes en España y Chile, Farina subraya que el problema en Argentina no es la falla tecnológica, sino la baja inversión crónica en infraestructura eléctrica.
Perspectivas de futuro y generación distribuida
Una solución a largo plazo podría ser la rápida implementación de licitaciones para nuevos proyectos de transmisión, bien a través de concesiones del sector privado o mediante asociaciones público-privadas (PPP). Farina menciona que el impacto en las tarifas finales sería mínimo y que habría un gran interés por parte del sector privado.
En cuanto a la generación distribuida, aunque es poco probable que se adopten modelos similares al de Brasil, Farina sugiere que las medidas del lado de la demanda como la instalación de medidores inteligentes en áreas de alto consumo son cruciales. “Argentina necesita una estrategia clara para promover un consumo racional de energía”, concluye.