Qué necesitas saber antes
- Este paso inicial envía una señal al mercado sobre la intención del gobierno de avanzar en la energía eólica marina, que se espera que se convierta en una tecnología clave para la economía española en la próxima década, especialmente en el desarrollo de energía eólica flotante, infraestructura portuaria e integración de almacenamiento energético.
- A pesar de esta desaceleración, se anticipa una recuperación a partir de 2026, con un plan para instalar 34 GW adicionales de capacidad eólica marina para 2030, alcanzando un total de 73 GW.
- La capacidad nueva de 1,6 GW en España corresponde a más de 275 aerogeneradores, con una capacidad media de 5,7 MW por unidad, un salto respecto a los 5,2 MW de 2024.
El crecimiento de la energía eólica terrestre avanzó significativamente, destacando España entre los principales mercados con 1,6 GW de nueva capacidad instalada, lo que representa un aumento del 33% respecto al año anterior. Europa se está preparando para acelerar sus objetivos de energías renovables de cara a 2030.
En 2025, se instaló un total de 19 GW de nueva capacidad eólica en Europa, alcanzando una capacidad acumulativa de 304 GW, según el informe anual de WindEurope. La energía eólica terrestre fue el principal motor de este crecimiento, logrando un récord con más de 17 GW instalados. Este desarrollo se distribuyó de manera equitativa en todo el continente, aunque cinco países lideraron la expansión.
Principales Mercados de Energía Eólica Terrestre en Europa en 2025
- Alemania: 5,7 GW
- Turquía: 2,1 GW
- Suecia: 1,8 GW
- España: 1,6 GW
- Francia: 1,4 GW
La capacidad nueva de 1,6 GW en España corresponde a más de 275 aerogeneradores, con una capacidad media de 5,7 MW por unidad, un salto respecto a los 5,2 MW de 2024. Esta mejora refleja un avance continuo en la tecnología y el diseño de turbinas eólicas.
Mirando hacia el futuro, se prevé que Europa instale 151 GW de nueva capacidad eólica entre 2026 y 2030, de los cuales 112 GW estarán dentro de la Unión Europea. Más del 30% de esta expansión se espera que provenga únicamente del mercado de energía eólica terrestre en Alemania, consolidando su liderazgo en inversión y en la integración de energías renovables.
No obstante, la mayoría de los Estados miembros de la UE enfrentan barreras estructurales que dificultan la expansión de la energía eólica, tales como:
- Expansión de la red insuficiente y largas colas para conexiones.
- Retrasos en la electrificación industrial.
- Procesos de permisos lentos en múltiples jurisdicciones.
- Cuellos de botella regulatorios que afectan el desarrollo de proyectos.
Como consecuencia, la Comisión Europea ha iniciado procedimientos de infracción contra 26 de los 27 Estados miembros de la UE por no implementar adecuadamente las medidas de aceleración de permisos.
Prioridades del Sector Eólico en España para Alcanzar los Objetivos de 2030
Con el objetivo de cumplir sus metas de energía renovable, España debe:
- Acelerar los permisos para nueva capacidad eólica.
- Facilitar y fomentar la repotenciación de parques eólicos antiguos, respetando la autonomía de decisión de los propietarios.
- Preservar la capacidad de fabricación industrial nacional.
- Promover su mercado piloto de energía eólica marina.
- Abordar los crecientes desafíos legales que afectan proyectos en regiones como Galicia.
Estas acciones son cruciales para mantener la inversión en energías renovables y asegurar la competitividad a largo plazo en tecnologías de energía limpia.
A pesar de las dificultades, la energía eólica marina en Europa ha añadido 2 GW en 2025, la cifra más baja de instalaciones anuales desde 2016, con solo tres países conectando nuevas turbinas al sistema eléctrico:
- Reino Unido
- Alemania
- Francia
A pesar de esta desaceleración, se anticipa una recuperación a partir de 2026, con un plan para instalar 34 GW adicionales de capacidad eólica marina para 2030, alcanzando un total de 73 GW. Dentro de la UE, se proyecta un crecimiento de capacidad marina de 19 GW, alcanzando aproximadamente 40 GW instalados para 2030.
Aunque alcanzar los objetivos de 2030 parece improbable, los retrasos se estiman en un intervalo de uno a dos años, sin que esto implique una reducción estructural en la capacidad total.
En España, el reciente lanzamiento de una consulta pública sobre el marco regulatorio para el primer esquema de subasta competitiva de energía eólica marina marca un hito esperado en el sector. Este paso inicial envía una señal al mercado sobre la intención del gobierno de avanzar en la energía eólica marina, que se espera que se convierta en una tecnología clave para la economía española en la próxima década, especialmente en el desarrollo de energía eólica flotante, infraestructura portuaria e integración de almacenamiento energético.