Qué necesitas saber antes
- El “nuevo nuclear” no excluye otros retos del sector, como la operación y extensión de la vida de los reactores actuales, el desarrollo de reactores modulares pequeños (SMR) y la renovación de instalaciones denominadas “de ciclo de combustible”, como el programa “futuro de ciclo” (que incluye la expansión de la planta de Orano en La Hague para el enriquecimiento de uranio).
- Este nuevo contrato, fundamental para el sector nuclear, “se alinea con el discurso de Belfort” (pronunciado por Emmanuel Macron en febrero de 2022) y con las directrices de la política nuclear, según Olivier Bard, delegado general del Grupo de Industriales Franceses de la Energía Nuclear (Gifen).
- La piedra angular del plan de reinversión en la energía nuclear es la construcción de seis reactores EPR 2, con la “primera puesta en servicio prevista para 2038”, reafirma Bercy, desplazando la anterior fecha de 2035 sugerida por ministros anteriores, como Bruno Le Maire.
Éric Lombard (ministro de Economía) y Marc Ferracci (Industria y Energía) firmaron este martes un documento que formaliza los compromisos gubernamentales respecto al sector nuclear y la descarbonización.
Mientras se celebra un “Cumbre del Océano” en Niza y el gobierno enfrenta críticas por sus retrocesos en materia ambiental, la firma de un “contrato estratégico del sector nuclear” llega en un momento oportuno. Este martes por la mañana, Lombard y Ferracci, acompañados de los líderes de las principales entidades del sector como EDF, Orano, Andra (almacenamiento de residuos) y CEA, se trasladaron a Massy (Essonne).
Un contrato anterior, que había caducado hace un año, se firmó dentro del marco de la programación multianual de la energía (PPE), que contemplaba una salida gradual del nuclear. En un inicio se consideró esperar la publicación de la nueva PPE, pero tras dos años de retraso en su presentación, se decidió agilizar la firma del nuevo contrato.
El objetivo de esta visita ministerial es “destacar la importancia estratégica de este contrato y resaltar la atención especial que se le da”, explica Bercy. Este nuevo contrato, fundamental para el sector nuclear, “se alinea con el discurso de Belfort” (pronunciado por Emmanuel Macron en febrero de 2022) y con las directrices de la política nuclear, según Olivier Bard, delegado general del Grupo de Industriales Franceses de la Energía Nuclear (Gifen). La piedra angular del plan de reinversión en la energía nuclear es la construcción de seis reactores EPR 2, con la “primera puesta en servicio prevista para 2038”, reafirma Bercy, desplazando la anterior fecha de 2035 sugerida por ministros anteriores, como Bruno Le Maire. Este retraso de tres años busca prevenir posibles contratiempos.
A pesar de ello, se prevé que se dé un paso clave en “las próximas semanas” con la presentación del proyecto completo (incluido el financiamiento) a la Comisión Europea. Este esquema incluye un préstamo bonificado que deberá representar al menos el 50% del presupuesto, y un precio del megavatio hora que no exceda los 100 euros.
La firma del contrato será también una oportunidad para que los actores del sector, liderados por Bernard Fontana, CEO de EDF, reiteren sus cuatro objetivos principales: seguridad, calidad, fiabilidad y “lead time” (optimización del tiempo de trabajo). “Realizar bien y conforme para poder acelerar, reducir costos y generar un ciclo virtuoso de pedidos/mejora de la productividad”, se apunta desde backstage.
Un sector y múltiples retos
El “nuevo nuclear” no excluye otros retos del sector, como la operación y extensión de la vida de los reactores actuales, el desarrollo de reactores modulares pequeños (SMR) y la renovación de instalaciones denominadas “de ciclo de combustible”, como el programa “futuro de ciclo” (que incluye la expansión de la planta de Orano en La Hague para el enriquecimiento de uranio).
El contrato se estructura en torno a cuatro ejes fundamentales. Primero, se fortalecerá la performance industrial, la seguridad y la fiabilidad, lo que implicará una gran cooperación entre los actores del sector. En segundo lugar, se prevé una mejora de las habilidades, creando 100.000 empleos en la próxima década. Tercero, el contrato contempla la emergencia de reactores innovadores (SMR), con un enfoque en la producción de calor para redes urbanas e industrias. “Diversos proyectos de startups están siendo respaldados”, recuerda Bercy, con el objetivo de tener un prototipo a principios de la década de 2030, aunque este calendario sufrió un ligero retraso.
Por último, el cuarto eje se orienta a la transición ecológica y la economía circular. Los objetivos abarcan una “gestión adecuada de residuos, adaptación a desafíos climáticos y de biodiversidad”. La gestión de residuos incluye su almacenamiento por parte de Andra y el desarrollo de nuevas tecnologías de reactores que puedan reutilizar el mismo combustible nuclear. Además, la adaptación a las cuestiones climáticas tendrá en cuenta factores como la reducción de los niveles de los ríos y su calentamiento. El nuclear también debe contribuir a la electrificación de usos y, por ende, a la descarbonización, con la meta de luchar contra el cambio climático.