Qué necesitas saber antes
- La firma del Acuerdo de Viena en 2015, que permitía una eliminación progresiva de las sanciones a cambio de un control sobre el programa nuclear iraní, dio lugar a un tímido repunte en las relaciones comerciales franco-iraníes.
- Las relaciones casi se habían restablecido al nivel de 2006, convirtiendo a Francia en el segundo socio comercial de Irán a partir de 2017.
- Las sanciones impuestas por Estados Unidos y Europa han alejado a Irán de los países occidentales, especialmente de Francia, que ha pasado a ser un socio económico de menor importancia.
Las sanciones impuestas por Estados Unidos y Europa han alejado a Irán de los países occidentales, especialmente de Francia, que ha pasado a ser un socio económico de menor importancia. Sin embargo, Teherán conserva una posición estratégica en el panorama global gracias a sus recursos energéticos.
Desde el ataque lanzado el viernes 13 de junio por Israel contra Irán, los mercados están inquietos. El aumento de los precios del petróleo ese mismo día y las preocupaciones sobre el cierre del estrecho de Ormuz demuestran cuán relevante sigue siendo Teherán en el ámbito energético mundial. Su producción de petróleo se estima actualmente en 3,3 millones de barriles diarios, y el país se encuentra entre los principales exportadores de gas. De esta manera, en 2024, Irán ocupaba el 40e puesto de las economías mundiales, según la Dirección General del Tesoro. Sin embargo, sus relaciones comerciales se ven severamente afectadas por las estrictas sanciones occidentales impuestas por Estados Unidos y Europa, relacionadas con su política de enriquecimiento nuclear, que aísla económicamente al país.
Por esta razón, hoy Irán busca otros aliados. Sus principales socios comerciales son China, los Emiratos Árabes Unidos, Turquía y Rusia. Las importaciones están dominadas por productos manufacturados como Smartphones, automóviles y medicamentos. A continuación, se encuentran productos agrícolas y alimentarios, principalmente cereales como el trigo. Irán también importa hierro, acero y oro, según destaca Michel Makinsky, director general de la consultoría Ageromys y especialista en Irán. “Uno de los obstáculos a las importaciones sigue siendo el pago, ya que Irán no tiene acceso al dólar, a los circuitos bancarios como Swift ni a los bancos occidentales. Sin embargo, cuenta con circuitos especiales con Rusia y China.”
China, principal socio de Irán
Entre sus principales clientes, se encuentran nuevamente China, Turquía, Afganistán y Taiwán. Como gigante petrolero, Irán exporta principalmente crudo. “Irán logra exportar mucho más petróleo del que se pensaba a través de petroleros, especialmente hacia China”, aclara Michel Makinsky. “Los barcos descargan cerca de Malasia, y los petroleros chinos los recogen para llevarlos a refinerías ‘independientes’ en China. Recientemente, Estados Unidos sancionó a una de estas refinerías como advertencia.” Además del petróleo, la petroquímica representa un tercio de las exportaciones iraníes, los condensados de gas un 11%, y los productos agrícolas (como dátiles y pistachos) alrededor del 10%, según la Dirección General del Tesoro.
En este contexto, Francia, que fue un socio económico clave de Teherán en su momento, ha visto como sus relaciones comerciales con Irán se desploman en los últimos veinte años. Esto se debe al restablecimiento de sanciones estadounidenses y europeas desde 2011 por preocupaciones sobre su programa nuclear, lo que ha reducido drásticamente los intercambios entre ambos países. Así, los intercambios cayeron de 4,3 mil millones de euros en 2006 a 515 millones en 2014, según la Dirección General del Tesoro. La firma del Acuerdo de Viena en 2015, que permitía una eliminación progresiva de las sanciones a cambio de un control sobre el programa nuclear iraní, dio lugar a un tímido repunte en las relaciones comerciales franco-iraníes. En 2016, la eliminación oficial de las sanciones provocó un importante aumento en los intercambios (+239%, alcanzando 2,1 mil millones). Las relaciones casi se habían restablecido al nivel de 2006, convirtiendo a Francia en el segundo socio comercial de Irán a partir de 2017.
Irán, el 104º socio comercial de Francia
No obstante, el resurgimiento fue efímero. El restablecimiento de sanciones estadounidenses en 2018, tras la retirada de Estados Unidos del acuerdo nuclear iraní, rompió esta dinámica. Desde entonces, los intercambios económicos entre Francia e Irán no han dejado de disminuir. Un claro ejemplo es que las exportaciones francesas a Irán en 2024 han bajado un 10% con respecto a 2023, alcanzando los 255 millones de euros. Actualmente, Irán ocupa el 104e puesto de socios comerciales de Francia, por detrás de países como el Congo y Mauritania. Algunas empresas francesas aún operan en el país, exportando productos farmacéuticos (medicamentos y dispositivos médicos) exentos de sanciones, así como productos agrícolas y alimentarios. También se exportan productos químicos, perfumes y cosméticos, así como diversos productos manufacturados.
En cuanto a las importaciones, París casi no adquiere ya petróleo de Teherán (solo 47 millones de euros), siendo Irán su 124e proveedor, según el Tesoro. Entre las pocas importaciones que sobreviven del país de Oriente Medio se encuentran productos de la industria agroalimentaria iraní (pistachos, especias…), productos metalúrgicos, así como alfombras, cosméticos y perfumes. A nivel de la Unión Europea, la tendencia es similar: los intercambios con Irán han disminuido un 43% entre 2017 y 2024. Francia ha pasado del 2e al 4e puesto de proveedores europeos a Teherán, representando el 5% de las exportaciones europeas hacia Irán, justo detrás de Alemania. “En Francia, el gobierno frena las transacciones con Irán, mientras que en Alemania, a pesar de un discurso político duro hacia el país, las autoridades siguen incentivando a las empresas a trabajar allí,” observa Michel Makinsky.